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A finales de 2004 la revista Sibila, que desde Sevilla elaboran y cuidan con esmero Patricia Ehrle y Juan Carlos Marset, incluyó en su nº 16 un CD con mis composiciones corales y una serie de impresiones sobre mi música que generosamente escribieron para la ocasión Alberto Corazón, José Luis López López, Jorge Fernández Guerra, José Ramón Ripoll, José Jiménez y José Ramón Encinar.

En previsión de que hubiera que cubrir huecos si alguna de esas colaboraciones no llegaba a tiempo, preparé una especie de comodín, ajustable al espacio que quedara vacante, con fragmentos de antiguas publicaciones mías sobre muy distintos temas: los laberintos, los nuevos retos de la musicología, las emociones como hilo conductor de mi música, la melancolía, nuestra imagen del paraíso, la fantasía como forma de conocimiento… Al final no hizo falta utilizar nada y, como nada era inédito, dejé esta miscelánea arrinconada y casi olvidada.

Hoy, al releerla, me doy cuenta de que podría formar en su conjunto casi un autorretrato, una aproximación, al menos, a quién soy, en tanto que refleja parte de lo que leo, me ha interesado y me hace pensar o sentir y se me ha quedado dentro. Autorretrato parcial, como todos, pero creo que esos fragmentos, que publico ahora aquí por separado, serán un buen punto de partida para este blog.